El espejo y la barra Montessori

¡Hola! ¿Tenés unos minutos para que una mamá Montessori argentina en nuestra tierra te cuente qué es y para qué sirve el espejo con barra Montessori?

Es un elemento que sirve para que los bebés se sientan acompañados (ya que así lo necesitan) al reflejar imágenes propias o de sus cuidadores, cuando todavía no pueden moverse; pronto, verán en él su propia imagen y esto los estimulará, entre otras cosas, a levantar su cabecita para poder verse mejor o explorar, cuando estén preparados para hacerlo; luego, la barra los ayudará, cuando quieran, a pararse, y, más adelante, a ¡caminar! Lo resumí mucho pero quería ir a lo concreto.

Es muy importante NO PONERLO junto a la cama, o sea, paralelamente, ya que la cama debe ocupar el espacio de DESCANSO y el espejo es parte del lugar de ESPARCIMIENTO. Si el bebé tiene estímulo donde duerme, le costará más conseguir el sueño. Esto siempre se los digo a mis clientas cuando me piden que sea del mismo largo que la cama, por ejemplo. En un ambiente bien preparado debe ir con una manta o un colchón que no se hunda mucho donde el bebé puede estar supervisado por un adulto durante el día. Obvio que si se queda dormido ahí no hace falta sacarlo, pero no es un lugar de sueño sino de juego, de exploración. Ya que estoy, repito algo que puse en otro post: si ponemos una colchoneta, manta o colchón este no debe estar cargado de figuras sino que debe ser liso para que el bebé ponga su atención en el elemento que allí le presentamos (un muñeco, por ejemplo) y no en la manta (y yo creo que me pasa algo parecido con las sábanas, las prefiero lisas).

En la habitación de los bebés queda hermoso, pero debemos ser prácticas: es algo que van a usar durante el día, y si la mayor parte del día están en el living, sobre todo si colechamos, es mejor que esté donde más tiempo estén. Primero, pensar; luego, agujerear, ya que la barra al menos va amurada a la pared. De todos modos, si queremos que esté en el cuarto, es una buena opción para estar 100% con nuestros bebés y no estar haciendo de mamá pulpo en el living, llevando y trayendo cosas.

Como cuando hablo de ambiente preparado en los talleres que damos con Toco Madera, lo ideal es que esté en una zona iluminada, higienizada, con una temperatura ideal y podemos agregar los móviles Montessori (próximo post) así como juguetes respetuosos, idealmente de madera, o elementos de la vida real, adecuados, que pueden ir conociendo a medida que crecen. Es maravillosos ver todo lo que hacen y logran en este lindo espacio.

Con marco o sin marco si no te alcanza la guita, nuevo o usado pero en buen estado, lo importante es que no tenga posibilidad de estallar si es vidrio o que sea acrílico y que esté bien amurado.

El espejo no solo los ayudará a descubrirse como seres íntegros, moverse libremente, reconociendo sus propios límites y movimientos, gatear, sentarse, pararse, caminar con la barra, caminar solos, vestirse solos (levantando su altura cuando crecen), sino que nos ayudará a contemplar lo maravilloso que es nuestro vínculo con ellos, en cada gesto, en cada mirada… Con un mate, ¡mejor!

Fuente utilizada: Fundación María Montessori Argentina y Academia Montessori Chilena

Les dejo unos videos:

 

 

https://youtu.be/hkHJfOjcdhY (este se tiene que abrir )

¡Muchas gracias por leerme!

 

 

 

Una Navidad minimalista

¡Hola! Me pareció una buena idea invitar a madres emprendedoras alineadas con Montessori para escribir en este blog. Y acá está nuestra primera invitada: Vanessa Alanis, licenciada en Historia y educadora en Kindermusik.

¡Las dejo con ella!

Throwback a un texto que escribí para el La Nación hace un par de años sobre cómo generar nuevas tradiciones a partir de un consumo responsable en las fiestas de fin de año.

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Al acercarse las Fiestas, desde mi taller de música, pongo énfasis en recordarle a la gente que los chicos prefieren jugar con sus padres antes que con juguetes caros. El hecho de ser mexicana y no tener a toda la familia cerca me permite reflexionar mucho en cuanto a consumo, compras y otros aspectos que juzgo “negativos” de la Navidad. El tiempo que perdería eligiendo regalos (y sufriendo las tiendas), por ejemplo, lo dedico a fomentar una visión diferente de la Navidad, con mis hijas y mi pareja, con mis alumnos y con cualquiera que desee escucharme.

Soy parte de una generación educada en el hiperconsumismo de los 90, así fui educada y hoy reacciono contra eso. Fuimos chicos bombardeados de regalos que no necesitábamos y no usábamos. No sé cuándo recibí la bici Aurorita o la Barbie Malibú, pero sí recuerdo la expectativa por sacar la caja de luces y pasar horas desenmarañándolas con mi mamá.

Muchos años después, me encuentro dirigiendo un taller de música para chicos. Doy gracias por tener un instrumento de trabajo que no se compra, que no se envuelve, pero sí se regala. Y si vos no sabés cantar, ¿qué podrías hacer para darle la vuelta al consumismo excesivo que invade diciembre?

Hoy en día hay una creciente tendencia al consumo responsable. El fenómeno conocido en el extranjero como #ShopLocal apoya a los comercios y emprendimientos locales. Comprar en tu barrio lo hace crecer: apoyás artesanos y diseñadores, fomentás empleos y ayudás a consolidar un sentimiento sano de comunidad.

¿Cómo generar nuevas tradiciones a partir de la conciencia del consumo responsable? ¿Cómo enseñar a los hijos que las fiestas de fin de año no son sinónimo de comprar desenfrenadamente? Acá, algunas sugerencias:

Involucrar a los chicos en la decoración de los espacios, utilizando elementos recuperados: ese Telgopor que hace meses ronda por la casa puede convertirse en la estrella para el árbol.

Donar un juguete, y que los chicos lo escojan.

Que cada uno de los miembros de la familia reciba un solo regalo. Esto será más valorado que 15 regalos, todos superpuestos (al final los chicos dejan todo tirado y vuelven a la iPad).

No tirar los envoltorios automáticamente. Utilizarlos una segunda vez: construir casitas o trenes con las cajas, jugar una carrera de autitos, empapelar una pared, llevar las bolsas al súper, conservar los moñitos para los cumpleaños.

Cantar, bailar y reír mucho, apagar el celular y guardarlo por lo menos mientras comemos.

Regalar menos es regalar más. Menos empaques, menos plástico al planeta, menos consumo y más amor, más tiempo juntos, ¡mucha música! Eso es lo que, para mí, le da el verdadero sentido a festejar.

Nota original: http://www.lanacion.com.ar/1754008-generar-nuevas-tradiciones-a-partir-del-consumo-responsable

María Montessori para niñas rebeldes

En nuestro último viaje estuvimos, entre otros lugares divinos, en Valencia. Allí pudimos conocer y capacitarnos el colegio Montessori más importante de la ciudad (más adelante haré el post sobre lo que estoy investigando, les juro que no me alcanza el tiempo, sabrán de lo que les hablo) y encontramos el ansiado libro Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, de Elena Favilli y Francesca Cavallo, con ilustraciones fantásticas de muchas mujeres talentosas.

¿Y adivinen quién está entre sus páginas? Sí, nuestra inspiradora María Montessori. Como les prometí en Instagram, va su página (Elena y Francesca seguro nos lo dejan compartir, porque es solo una de sus 212 páginas y seguro las alienta a comprar el libro, que está llegando al país).  En la edición final quedó “Maria” sin tilde y podríamos corregir pequeños detalles, tal vez por la traducción… pero la esencia de su vida está.

MARÍA MONTESSORI

MÉDICA Y EDUCADORA

Habría una vez una profesora que trabajaba con niños discapacitados. Se llamaba María y también era doctora. 

El lugar de poner en práctica los viejos métodos de enseñanza, María se puso a observar a los niños para entender cómo aprendían. En su escuela, a los niños no se les obligaba a hacer lo que dijera el maestro, sino que podían andar con libertad y elegir la actividad que más les gustara.

Las técnicas innovadoras de María resultaron ser muy efectivas con niños discapacitados, así que decidió abrir una escuela para educar a toda clase de niños y niñas con los mismos métodos de enseñanza. Esa escuela de llamó “Casa de Niños”.

Para la Casa de Niños, María inventó muebles de tamaño infantil: pequeñas sillas ligeras que los niños podían mover con facilidad y estantes bajos para que pudieran tomar las cosas sin pedirle ayuda a un adulto.

Maria también creó juguetes que alentaran a los pequeños a descubrir el mundo de forma práctica e independiente. En sus clases, los niños descubrían cómo abotonarse y desabotonarse la camisa, cómo llevar un vaso de agua sin derramarlo y cómo poner la mesa por sí solos.

-Los niños deben aprender a ser autosuficientes -decía-. Si saben atarse los zapatos y vestirse por sí solos, sentirán la felicidad que trae consigo la independencia.

El método de María Montessori se sigue usando en miles de escuelas y ayuda a niños y niñas de todo el mundo a crecer fuertes y libres

Fuente: Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, de Elena Favilli y Francesca Cavallo.

De festejo!

Hoy el proyecto educativo Delta Montessori cumple 1 año y quiso compartir su celebración y una novedad especial con la comunidad.

A través de su Programa “Parent Infant Community” (Taller Montessori de Bebés junto a sus Padres) ha sido seleccionado por Instituto Profesional Argentino para la Calidad y la Excelencia (IPACE) entre los 5 mejores proyectos a nivel nacional en la Competencia Regional de Equipos (aclaran y aclaramos que Montessori no promueve la competencia, sino que lo que promueve es la autosuperación, pero el nombre oficial de ese). ¿Y qué es?

Es la jornada más importante de la Argentina para conectar con la experiencia de proyectos de las mejores organizaciones que demuestran que trabajando en equipo se logran los mejores resultados.

Su directora general, la guía Montessori y licenciada Karina Otero, nos cuenta: “Lo que estaremos buscando a través de esta participación es comenzar a concientizar a nuestros representantes que debemos trabajar todos juntos para romper el ya famoso Paradigma de la Educación Argentina, y que no nos quedamos en palabras, sino que hemos creado en Argentina un programa como Parent Infant Community. Además, luego nos proyectamos como una institución educativa, trabajando desde las primeras infancias la autoconfianza, seguridad, voluntad, elección y autonomía de nuestros hijos, y así alcanzar la construcción de su personalidad”.

 

Compartir, motivar y aprender

Consultores y profesionales corporativos se dan cita cada año para ver a las mejores organizaciones de Sudamérica que presentan proyectos de mejora y trabajo en equipo. Aprender de la experiencia de los mejores equipos tiene un valor único para quienes están en el mundo de la gestión de organizaciones.
Los objetivos que se buscan al participar en esta iniciativa son:
1) Oportunidades de mejora en la gestión: Las conclusiones que extraen de la “competencia” sirven para mejorar futuros proyectos del mismo equipo, en los que participen los miembros y, aún más de la institución.
2) Oportunidades de aprendizaje: Brinda la oportunidad de comparar el proyecto que han realizado con los de otros equipos.
3) Motivación y reconocimiento: Permite exponer su proyecto ante cientos de personas. Y, finalmente de ganar, acceder a la Ronda Final de la ASQ International Team Excellence Award en EE.UU.
¡En otra entrada les compartiremos más información sobre el proyecto de Delta Montessori! ¡Siganlos en sus redes sociales!
 
 

Disciplina positiva

Tengo la suerte de tener una Escuela de Familias en el jardín de mi hijo. Cada dos meses nos juntamos para reflexionar juntos, y esta vez hablamos de disciplina positiva.

¿Y qué es? Consiste en educar a nuestros hijos con respeto y asertividad, haciendo foco en:

  • Demostrar afecto, pedir las cosas con gentileza, amor, ternura
  • Brindarles apoyo
  • Mostrarles aprobación, pero sin adularlos todo el tiempo sino también indagar con ellos en qué dibujaron, por qué dibujaron tal cosa (en vez de decirle “qué lindo” las 15 veces que nos muestra un dibujo, porque en la número 16 capaz ya no le decimos nada o le mostramos poco interés y puede sentirse dolido)
  • Tener una actitud POSITIVA
  • Escuchar
  • Actuar con el ejemplo (¡fundamental!)
  • Invertir tiempo en enseñar (mejor, dicho, en preparar un ambiente del cual puedan aprender por sí mismos)
  • Planificar las actividades, para evitar algunas frustraciones
  • Hacer partícipes en nuestras actividades a los niños, para que vean que importan, que “pertenecen”
  • Darle posibilidad de elegir entre dos opciones
  • Sacarlo de un estado de enojo constructivamente: Ponerse a su altura, mirarlo a los ojos, validar sus sentimientos (“sé que te duele”, “sé que estás enojado”, “yo te entiendo”) y proponerle alguna actividad que lo motive
  • Actuar con proactividad
  • Brindar tiempo de calidad
  • Poner límites, tener autoridad, con firmeza y claridad (si le decimos que solo verá en la TV un capítulo que ve pero luego lo dejamos ver dos más, saber que no estamos siendo claros para ellos y mañana seguramente pensará que “uno” son “más”).

Nosotros lo aplicamos en casa y funciona. No es fácil, pero aprendemos cada día más, nos “corregimos” entre nosotros sin que él lo note y nos sorprendemos con los resultados. Es importante observar cómo actuamos nosotros mismos para luego ver cómo ellos nos ven. ¿Somos su mejor ejemplo en todo? Seguramente, no, y eso nos obliga a ser, incluso, mejores personas para nosotros mismos.

 

 

Cosas que hay que ver

Obviamente no vas a poder todo junto, por el tiempo y por el impacto… Te prometo, valen la pena!

1. La educación prohibida 

2. Educación a la carta:

3. El comienzo de la vida

(pongo el trailer en YouTube pero pueden ver la película completa o la serie en Netflix)

4. Imagineelephants

http://imaginelephants.com/es/

 

5. La película sobre la vida de María Montessori: Una vida dedicada a los niños

6. El maestro es el niño

(hay un trailer, se estrenará cuando nosotros estemos en Europa =)

 

7. El fenómeno de Finlandia

8. Entre maestros

9. Japón: Prohibido fracasar

Gracias a Pedagogía Montessori en Bahía Blanca!

Más:

-Coría y el mar
-La buena mentira
-Camino a la escuela
-La tierra de Óscar

Aprendamos juntos

Este blog tiene un doble propósito, en su inicio, junio de 2017:

1. Investigar en profundidad sobre Montessori con fuentes serias y confiables tanto del exterior como de Argentina. ¿Por qué? Porque me interesa como madre de un niño que es y será educado en un establecimiento educativo Montessori; como docente (nunca hice más que una suplencia en el sistema tradicional porque nunca me “cerró del todo”) y como editora de contenidos (libros y revistas).

2. Difundir la filosofía en mi país para brindarles información a aquellas personas que quieran educar a sus hijos con los principios de Montessori en casa. ¿Por qué? Porque estoy convencida de que esta filosofía nos ayuda a construir un mundo mejor. No solo en casa sino en la gran casa: nuestro universo, que tanto nos necesita.

¿Cómo lo haré?

  • Contándoles lo que observo en mi hijo, “un niño montessoriano”, tal como lo describió el director del jardín donde asiste, y cómo implementamos los principios en casa.
  • Asistiendo a los cursos donde me inviten para compartir con ustedes lo aprendido.
  • Entrevistando a referentes del país y del exterior (ya tenemos varios confirmados, ¡quisiera que el día tuviera 48 horas para poder hacer todo lo que quiero hacer!)
  • Invitándolos a asistir a los (cada vez más) cursos y talleres que se dictan en Argentina, porque es mucho mejor aprender de manera presencial el método que de manera on-line (que seguro sirve para conocerlo, y de hecho así comencé yo también).
  • A mediano plazo, ¡organizaré nuestros propios cursos!

Listo, marido ya está por servir la cena (sí, él cocina; yo cambio los cueritos) y L. ya vio suficiente TV acá al lado mío (sí, los niños montessori ven TV, en su justa medida, que no siempre es fácil de controlar, claro. Pero por nosotros, no por ellos, ya “hablaremos” de esto!). ¡Ciao!