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Colegios/espacios Montessori en Argentina

Mi hijo en su Casa de Niños. Ph: Delta Montessori

Muchas madres me escriben preguntándome si hay alguna institución Montessori cerca de tal o cual zona, si es hay primario, si hay secundario… y siempre rezo porque la respuesta sea “sí!!”, pero eso pasa muy poco…

Acá les dejo un listado que la Fundación Argentina María Montessori (FAMM) comparte en su web (aclarando que es solos únicamente “a título informativo”  y que cada proyecto es privado e independiente y no tiene con FAMM ninguna vinculación formal).

Cuando lean proyecto es que está en marcha la idea pero no implementado todavía. Muy importante: que haya más escuelas Montessori y que haya primaria o secundaria en las actuales depende en gran parte de NOSOTROS, LOS PADRES Y MADRES.

 

Nombre Localidad Descripción Contacto
1. Colegio Montessori de Luján Luján, Pcia. de Buenos Aires Sala de 2

Casa de Niños

Escuela Primaria

Escuela Secundaria

http://colegio-montessori.com.ar/

secretaria@colegio-montessori.com.ar

 

2. Noordwijk Montessori School Del Viso, Pcia. de Buenos Aires Comunidad Infantil

Casa de Niños

Escuela Primaria

Proyecto Secundaria

http://nmschool.com.ar/

info@nmschool.com.ar

3. Tigre Montessori School Zona Nordelta, Benavidez, Pcia. de Buenos Aires Comunidad Infantil

Casa de Niños

Escuela Primaria

http://www.tigremontessori.com.ar

administracion@tigremontessori.com.ar

4. Olivos Montessori School Olivos, Zona Norte, Gran Buenos Aires. Sala de 2

Casa de Niños

www.olivosmontessori.edu.ar

info@olivosmontessori.edu.ar

5. Delta Montessori Zona Nordelta, Nuevo Tigre, Gran Buenos Aires Nido

Comunidad Infantil

Casa de Niños

(agrego yo: Proyecto Primaria y Secundaria)

www.deltamontessori.com

info@deltamontessori.com

6. Buenos Aires Montessori School Colegiales, CABA Comunidad Infantil

Casa de Niños

buenosairesmontessori@gmail.com
7. Babyschool-Escuela Montessoriana Adrogué, Pcia de Buenos Aires Casa de Niños babyschooladrogue@gmail.com
8. Triskel Montessori La Plata La Plata, Pcia. de Buenos Aires Casa de Niños jardinmontessorilp@gmail.com
9. Jardín Montessori Rosario

 

10.Jardín Karmel Montessori Funes

Rosario,

Pcia. de Santa Fe

 

 

Funes,

Pcia. de Santa Fe

Comunidad Infantil

Casa de Niños

 

 

Comunidad Infantil

Casa de Niños

www.montessorirosario.com.ar

info@montessorirosario.com.ar

 

 

https://es-la.facebook.com/karmel.montessori

11.Jardín Montessori Venado Tuerto Venado Tuerto, Pcia. de Santa Fe Casa de Niños www.jardin1montessorivt@gmail.com

www.jardinmontessori.com.ar

PROYECTOS DE EDUCACIÓN NO FORMAL: 12.-Santa Fe: “Espacio Montessori Santa Fe”

www.facebook.com/pages/Espacio-Montessori-Santa-Fe/431528780285875?fref=ts

 

13.-Agua de Oro, Córdoba: “Espacio Pedagógico-Casa del Niño Girasol”/ www.facebook.com/MontessoriGirasol

Sumo otros:
Capital Federal:
14. Montessori Housse: Iberá 2409, 1429CMI CABA, (011) 5217 7738  info@montessorihouse.com.ar
  • 15. La casa de los niños Montessori, Boedo: solo encontré su Facebook como biografía y los agregué a amigo: https://www.facebook.com/profile.php?id=100010679284399
  • 16. Jardín Montessori “Vuelta al sol”, Villa Ballester: Pacifico Rodriguez 5023, 5891-0222. Hasta Casa de Niños.
  • Gran Buenos Aires:

  • 17. Escuela Ilan School: De tradición judía. Laprida 790, Ramos Mejía. Teléfono: 21071646. Mail: comunicación@ilanschool.org  Web: www.ilanschool.org
Provincia de Buenos Aires:
Tres Arroyos
  • 18. Jardín Montessori Tres Arroyos, solo encontré su Facebook como biografía y los agregué a amigos: https://www.facebook.com/people/Taller-Montessori-Tres-Arroyos/100009214065409
Bahía Blanca:
  • 19. FloreSer Comunidad Educativa Integral, calle Moreno (no informa altura): educacionalternativabb@gmail.com
Junín:
  • 20. Lemon Tree Espacio Montessori Junin, Ameghino 224, junin, bs as. Teléfono: 011 15 33887999 https://m.facebook.com/EspacioMontessoriJunin/

Villa Gesell:

  • 21. Jardín Infantil – María Montessori, Avenida 2, nº 714
    https://www.facebook.com/montessorivg/
Teléfono: 02255 15-40-5612
Córdoba:

Las aulas en Montessori son de edades integradas, de esta manera:

Nido: Desde los 3 meses en general (hasta que las madres tengan licencia) hasta que aprenden a caminar.

Comunidad Infantil: Desde que saben caminar hasta que estén preparados para el siguiente ambiente.

Casa de Niños: Desde que estén preparados, pero en general sucede desde los 3 años hasta los 6 años.

Taller 1: Primaria, entre los 6 y 9 años.

Taller 2: Primaria, entre los 9 y los 12 años.

Secundaria: Pronto detalles!

PD: Si saben alguno que no esté, por favor me avisan por acá o por mail a hola@lalamontessori.com.

 

María Montessori para niñas rebeldes

En nuestro último viaje estuvimos, entre otros lugares divinos, en Valencia. Allí pudimos conocer y capacitarnos el colegio Montessori más importante de la ciudad (más adelante haré el post sobre lo que estoy investigando, les juro que no me alcanza el tiempo, sabrán de lo que les hablo) y encontramos el ansiado libro Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, de Elena Favilli y Francesca Cavallo, con ilustraciones fantásticas de muchas mujeres talentosas.

¿Y adivinen quién está entre sus páginas? Sí, nuestra inspiradora María Montessori. Como les prometí en Instagram, va su página (Elena y Francesca seguro nos lo dejan compartir, porque es solo una de sus 212 páginas y seguro las alienta a comprar el libro, que está llegando al país).  En la edición final quedó “Maria” sin tilde y podríamos corregir pequeños detalles, tal vez por la traducción… pero la esencia de su vida está.

MARÍA MONTESSORI

MÉDICA Y EDUCADORA

Habría una vez una profesora que trabajaba con niños discapacitados. Se llamaba María y también era doctora. 

El lugar de poner en práctica los viejos métodos de enseñanza, María se puso a observar a los niños para entender cómo aprendían. En su escuela, a los niños no se les obligaba a hacer lo que dijera el maestro, sino que podían andar con libertad y elegir la actividad que más les gustara.

Las técnicas innovadoras de María resultaron ser muy efectivas con niños discapacitados, así que decidió abrir una escuela para educar a toda clase de niños y niñas con los mismos métodos de enseñanza. Esa escuela de llamó “Casa de Niños”.

Para la Casa de Niños, María inventó muebles de tamaño infantil: pequeñas sillas ligeras que los niños podían mover con facilidad y estantes bajos para que pudieran tomar las cosas sin pedirle ayuda a un adulto.

Maria también creó juguetes que alentaran a los pequeños a descubrir el mundo de forma práctica e independiente. En sus clases, los niños descubrían cómo abotonarse y desabotonarse la camisa, cómo llevar un vaso de agua sin derramarlo y cómo poner la mesa por sí solos.

-Los niños deben aprender a ser autosuficientes -decía-. Si saben atarse los zapatos y vestirse por sí solos, sentirán la felicidad que trae consigo la independencia.

El método de María Montessori se sigue usando en miles de escuelas y ayuda a niños y niñas de todo el mundo a crecer fuertes y libres

Fuente: Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, de Elena Favilli y Francesca Cavallo.

De festejo!

Hoy el proyecto educativo Delta Montessori cumple 1 año y quiso compartir su celebración y una novedad especial con la comunidad.

A través de su Programa “Parent Infant Community” (Taller Montessori de Bebés junto a sus Padres) ha sido seleccionado por Instituto Profesional Argentino para la Calidad y la Excelencia (IPACE) entre los 5 mejores proyectos a nivel nacional en la Competencia Regional de Equipos (aclaran y aclaramos que Montessori no promueve la competencia, sino que lo que promueve es la autosuperación, pero el nombre oficial de ese). ¿Y qué es?

Es la jornada más importante de la Argentina para conectar con la experiencia de proyectos de las mejores organizaciones que demuestran que trabajando en equipo se logran los mejores resultados.

Su directora general, la guía Montessori y licenciada Karina Otero, nos cuenta: “Lo que estaremos buscando a través de esta participación es comenzar a concientizar a nuestros representantes que debemos trabajar todos juntos para romper el ya famoso Paradigma de la Educación Argentina, y que no nos quedamos en palabras, sino que hemos creado en Argentina un programa como Parent Infant Community. Además, luego nos proyectamos como una institución educativa, trabajando desde las primeras infancias la autoconfianza, seguridad, voluntad, elección y autonomía de nuestros hijos, y así alcanzar la construcción de su personalidad”.

 

Compartir, motivar y aprender

Consultores y profesionales corporativos se dan cita cada año para ver a las mejores organizaciones de Sudamérica que presentan proyectos de mejora y trabajo en equipo. Aprender de la experiencia de los mejores equipos tiene un valor único para quienes están en el mundo de la gestión de organizaciones.
Los objetivos que se buscan al participar en esta iniciativa son:
1) Oportunidades de mejora en la gestión: Las conclusiones que extraen de la “competencia” sirven para mejorar futuros proyectos del mismo equipo, en los que participen los miembros y, aún más de la institución.
2) Oportunidades de aprendizaje: Brinda la oportunidad de comparar el proyecto que han realizado con los de otros equipos.
3) Motivación y reconocimiento: Permite exponer su proyecto ante cientos de personas. Y, finalmente de ganar, acceder a la Ronda Final de la ASQ International Team Excellence Award en EE.UU.
¡En otra entrada les compartiremos más información sobre el proyecto de Delta Montessori! ¡Siganlos en sus redes sociales!
 
 

Disciplina positiva

Tengo la suerte de tener una Escuela de Familias en el jardín de mi hijo. Cada dos meses nos juntamos para reflexionar juntos, y esta vez hablamos de disciplina positiva.

¿Y qué es? Consiste en educar a nuestros hijos con respeto y asertividad, haciendo foco en:

  • Demostrar afecto, pedir las cosas con gentileza, amor, ternura
  • Brindarles apoyo
  • Mostrarles aprobación, pero sin adularlos todo el tiempo sino también indagar con ellos en qué dibujaron, por qué dibujaron tal cosa (en vez de decirle “qué lindo” las 15 veces que nos muestra un dibujo, porque en la número 16 capaz ya no le decimos nada o le mostramos poco interés y puede sentirse dolido)
  • Tener una actitud POSITIVA
  • Escuchar
  • Actuar con el ejemplo (¡fundamental!)
  • Invertir tiempo en enseñar (mejor, dicho, en preparar un ambiente del cual puedan aprender por sí mismos)
  • Planificar las actividades, para evitar algunas frustraciones
  • Hacer partícipes en nuestras actividades a los niños, para que vean que importan, que “pertenecen”
  • Darle posibilidad de elegir entre dos opciones
  • Sacarlo de un estado de enojo constructivamente: Ponerse a su altura, mirarlo a los ojos, validar sus sentimientos (“sé que te duele”, “sé que estás enojado”, “yo te entiendo”) y proponerle alguna actividad que lo motive
  • Actuar con proactividad
  • Brindar tiempo de calidad
  • Poner límites, tener autoridad, con firmeza y claridad (si le decimos que solo verá en la TV un capítulo que ve pero luego lo dejamos ver dos más, saber que no estamos siendo claros para ellos y mañana seguramente pensará que “uno” son “más”).

Nosotros lo aplicamos en casa y funciona. No es fácil, pero aprendemos cada día más, nos “corregimos” entre nosotros sin que él lo note y nos sorprendemos con los resultados. Es importante observar cómo actuamos nosotros mismos para luego ver cómo ellos nos ven. ¿Somos su mejor ejemplo en todo? Seguramente, no, y eso nos obliga a ser, incluso, mejores personas para nosotros mismos.

 

 

¿Qué es Montessori?

Para mí, Montessori es ¡un hermoso regalo para la humanidad!

Pero investigué, redacté, corregí y edité esto para vos.

Hoy en día, es una filosofía de educación diferente a la tradicional que aplican muchos padres alrededor del mundo en sus casas y también, los que pueden, en escuelas (más de 22.000 públicas y privadas en todo el mundo). Sus planteamientos filosófico-pedagógicos son un legado para la humanidad, van más allá de un método en concreto y particular.

Montessori nació como un método educativo creado y desarrollado en por María Montessori (1870-1952), doctora, pedagoga, científica, antropóloga, psiquiatra, filósofa, psicóloga, feminista y humanista italiana.

¿Y cómo lo hizo? En 1897, como ayudante de la cátedra de Psiquiatría, tomó contacto con niños que tenían necesidades especiales y, después de años de estudio, probó que sus casos eran para “terapia educativa” y no para terapia clínica o psiquiátrica. Obviamente al principio en el entorno hubo mucho escepticismo, pero en poco tiempo María Montessori logró que esos niños se interesaran realmente por aprender e incluso alcanzaran notas superiores al promedio en los exámenes oficiales de lectura y escritura.

Cito algo interesante de Mario M. Montessori (ex director general de la Association Montessori Internationale e hijo de María Montessori) y luego te prometo palabras más sencillas para explicar más:

“En este volumen (La mente absorbente), la doctora Montessori (…) expone de forma realista la necesidad, ya universalmente aceptada, de la «educación desde el nacimiento». Resulta evidente que a tal educación solo se puede llegar cuando la educación misma se convierta en una «ayuda a la vida» y trascienda los estrechos límites de la enseñanza y de la transmisión directa de conocimientos o ideas de una mente a otra. Uno de los principios más notables del Método Montessori es la “preparación del ambiente» ; en este período de la vida, mucho antes de que el niño vaya a la escuela, la preparación del ambiente ofrece la clave para una «educación desde el nacimiento» y para un verdadero « cultivo» del individuo humano a partir de su primera entrada en la vida.

Se trata de una tesis fundada sobre bases científicas, pero consolidada por las experiencias de quien ha ayudado a la manifestación de la naturaleza infantil en todo el mundo y que puede dar testimonio de la grandeza mental y espiritual de estas manifestaciones, en gran contraste con la visión que ofrece la humanidad, cuyo abandono del niño durante el período formativo se convierte en la amenaza más grave para su misma supervivencia”.

¿Cuáles son las claves de la educación Montessori?

El método Montessori es una manera de aprender que respeta la sabiduría innata de los niños y niñas, personas íntegras y completas que quieren incorporar conocimientos por interés y no por obligación. El aprendizaje montessoriano es un proceso vivencial, personal, que respeta el ritmo interno y propio de cada niño.

María Montessori dejó un gran legado para educar a los niños “para la paz”, ya que el método prioriza el respeto al entorno y al prójimo como valor fundamental del desarrollo humano.

Las tradicionales técnicas (rígidas, disciplinarias y pasivas) del sistema (primario y secundario en nuestro país) se sustituyen por una pedagogía basada en:

  • El respeto hacia el niño y su predisposición natural a aprender.
  • La conciencia de que el aprendizaje es un proceso natural del niño que se alimenta en ese proceso del ambiente que lo rodea para adaptarse a este y tomar de él las experiencias que le darán las herramientas para desarrollarse y crecer como persona. Entonces, en la medida que adaptemos el ambiente del niño, él podrá resolver sus necesidades sin depender del adulto. O sea que el adulto no le imparte el conocimiento, no le “enseña”, sino que lo guía y prepara ese ambiente con los materiales y experiencias que necesita para aprender por sí solo (autoeducación). ¿Y cómo aprende? Con libertad (iniciativa personal y libertad de movimiento en espacio) y opciones entre las cuales escoger. Con entusiasmo, concentración (flow) y repetición (trabajando) en el uso de materiales didácticos especialmente para cada etapa del desarrollo.  Además, hay heterogeneidad de edades en la misma clase, de manera de que los mayores “den” el conocimiento a los más pequeños.
  • La estimulación sensorial en la enseñanza inicial  (el niño aprende a través de los sentidos, como el del tacto, la exploración, para así y luego comprender lo abstracto). Y el uso de material didáctico específico a través del cual los niños incorporan por sí solos el conocimiento de las diferentes áreas de aprendizaje, los lleva a la autoeducación, al descubrimiento, al potenciar su desarrollo natural.
  • El fomento de la espontaneidad (para observar qué intereses tiene el niño y a partir de eso darle solo el estímulo necesario, sin excesos).
  • El aprendizaje del cuidado propio y con elementos apropiados para su tamaño (llamado “vida práctica”, o sea actividades cotidianas de la vida real) a fin de desarrollar la autonomía personal del niño, un sujeto activo, que es capaz de tomar decisiones, y que sentirá confianza en sí mismo y autoestima.
  • La educación para la paz: El sistema tradicional de educación nace con el sistema prusiano, que buscaba replicar el modelo de “soldados listos para la guerra” con “obreros obedientes” para las fábricas. El método Montessori nace en tiempos de guerra y su fin último es educar para la paz, mediante, en palabras de su creadora “el desarrollo espiritual del hombre, la mejora de su valor como individuo y la preparación de los jóvenes para entender los tiempos en que viven“. Todos los puntos anteriores vienen a responder a este último, y por eso acá estoy investigando y compartiendo esto con vos. Quiero un mundo mejor para mi hijo. ¡Como vos!

Un cambio de paradigma

Comprender el método Montessori lleva tiempo, incluso a mí me pasó. Porque tenemos que reeducarnos a nosotros mismos, desaprender lo aprendido, en el sentido de que es un cambio de paradigma. Al principio, algunas cuestiones pueden “no cerrarnos”, y además solemos dejarnos llevar por muchos mitos que andan dando vuelta y comentarios de gente que nunca estudió ni vivió realmente esta filosofía, pero cuando investigás (me encanta poner las tildes, ¡bien argentas!, así sentís esto más cerca, más de acá, acostumbrados tanto a nuestros amigos españoles que tan clara la tienen con Montessori), tomás cursos, leés cosas serias de gente con experiencia en el tema, reflexionás y comprendés de qué se trata, la cabeza hace clic y te querés unir a este nuevo mundo. Yo te aseguro que vos, tus hijos, tu familia y el universo (sí) serán todavía más felices con Montessori. El inicio, ¡en casa!

¿Y cómo siguió la historia de María Montessori?

Si seguís ahí, te cuento más:

La dra. Montessori estudió el trabajo acerca de niños con retrasos mentales de JeanMarc Itard y Edouard Séguin, alumno de este, quienes habían desarrollado una técnica de educación a través de los sentidos, con hincapié en el respeto y la comprensión de cada niño en particular, incluso ella se basó en los aparatos y el material práctico de Itard y Séguin para ayudar a desarrollar las percepciones sensoriales del niño y las habilidades motoras. Y comprobó que esos primeros niños en riesgo social que estaban en un ambiente preparado donde las actividades estaban diseñadas para apoyar su desarrollo natural tenían el poder de autoeducarse.

Diseño de algunos de los materiales Montessori. Ph: Archivo Histórico OEPM

En 1901 se sumergió en sus propios estudios de filosofía de la educación y la antropología. Su método claramente sería más eficaz todavía al aplicarlo en niños sin esas dificultades. Fue en el año 1907 cuando abrió en San Lorenzo, Italia, su primera Casa dei Bambini (para 50 niños de 2 a 5 años de edad) con su método.

Al año de esa primera Casa de Niños, parte de Suiza adoptó sus principios y la propagación del nuevo enfoque educativo comenzó. 

En el verano de 1909 dio el primer curso de formación y se publicó su primer libro, El método Montessori,  el cual fue el más vendido en Estados Unidos en 1912 y traducido a 20 idiomas.

Luego de dar su primer curso internacional en 1913 en Estados Unidos, su método fue tan celebrado que al año 100 colegios locales lo habían adoptado y se creó así la American Montessori Society, presidida por Alexander G. Bell y con participación de Thomas Edison (1847-1931), quien admiraba los principios. En 1916 fue nombrada directora del Seminario-laboratorio de Pedagogía de la Diputación de Barcelona, España, donde se había adoptado su método, y  en 1922 fue nombrada Inspectora General de Escuelas en Italia

Legendaria primera Casa dei Bamini, en San Lorenzo, Italia.

Brindó conferencias por Reino Unido y el resto de Europa, donde su enfoque se iba expandiendo pero todo fue opacado por los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial.

En 1929, fundó, para continuar su legado, la Association Montessori Internationale (AMI), con sede en Ámsterdam, que hasta 2015 tuvo como presidenta a su nieta, Renilde. En 1934, dejó su cargo público en Italia luego de criticar el fascismo de Mussolini (y luego su sistema fue prohibido allí y en Alemania, donde también quemaron sus libros junto con una escultura de ella) y se exilió en Barcelona. Al estallar la Guerra Civil se fue a los Países Bajos. En 1939 viajó con su hijo Mario a la India, donde conoció a Gandhi y capacitó a cientos de maestros, pero también, al estallar la guerra, como ciudadana italiana fue puesta bajo arresto domiciliario. Pasó el verano en la estación de montaña rural de Kodaikanal y esta experiencia guió su pensamiento hacia la naturaleza de las relaciones entre todos los seres vivos, un tema que fuera a desarrollar hasta el final de su vida y que se conoce como “la educación cósmica”, un enfoque para niños de 6 a 12 años.

Kodaikanal, India.

Al siguiente año, regresó a Italia, donde volvió a ser docente universitaria y colaboró en la reconstrucción del sistema escolar nacional. En 1949, decidió establecerse en Holanda.

Más reconocimientos: dejó su legado en unos 13 libros, obtuvo dos doctorados “honoris causa” por Durham (1926) y Ámsterdam (1950), representó a su país ante la UNESCO (1950), fue nominada tres veces al Premio Nobel de la Paz (1949, 1950 y 1951). Falleció en Noordwijk (Holanda) a los 81 años.

María Montessori con sus niños trabajando en el ambiente.


Fuente consultada: Association Montessori Internationale

Supervisión general: Pablo Cornejo, Asistente Montessori (Fundación María Montessori Argentina, afiliada a la Association Montessori Internationale) 

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Montessori en niños de 0-3 años

Lo logré

casi un mes después, terminé el primer post de contenido.

Te cuento lo que sé sobre el método Montessori para la edad de 0 a 3 años. Es un poco largo, pero podés leerlo en tandas con café, té o mate por medio. ¡A no desalentarse! Todas son conclusiones a las que arribó María Montessori luego de su viaje a la India gracias a su estudios científicos basados en la observación de niños y niñas.

Si algún término te resulta desconocido, prometo que si no fue explicado acá será explicado en las siguientes entradas. Incluso haré un diccionario con los términos "Montessori", ¡en cuanto pueda!

Segundo período embrionario

El periodo de 0 a 3 años en la vida de un niño es determinante para el desarrollo su futuro como ser humano, deja muchísimas huellas, que son inconscientes pero que están por siempre. Montessori se refirió al niño en este período como el “embrión espiritual”; un segundo período embrionario que se produce después del nacimiento, cuando se forma la inteligencia del niño, cuando el niño adquiere el lenguaje y la cultura en la cual nació inmerso. En este momento comienza a desarrollar su capacidad cognitiva y su personalidad.

“Ellos son nuevos en el mundo y el mundo es nuevo para ellos”

Me quedé con las ganas de saber si María Montessori habló de lo que nos pasa, a madre, gestante e hijo, durante el embarazo (lo investigaré), pero durante las 2-3 semanas las madres necesitamos un asistente para acomodarnos en la lactancia, fundamental para nuestros hijos (yo agrego, todas podemos amamantar, salvo que estemos medicadas o tengamos problemas psicológicos, es un mito eso de “no tengo leche”, solo necesitamos ayuda y tiempo).

La información es poder. Y saber, por ejemplo, que un recién nacido necesita tocarse, palpar su carita, para tener un punto de referencia en el mundo que ahora es totalmente desconocido para él, evitará que, por caso, le pongamos guantes como hacen en algunos países y, así, que llore desesperadamente por no poder tocarse debido al impedimento. Saber que estarán haciendo una transición paulatina desde su primer hábitat, el útero, donde estaban totalmente satisfechos sin esfuerzos, contenidos, calentitos, hacia el mundo exterior en fundamental. Y yo creo que depende de nosotros cuánto duro será para ellos, por eso es importante estar preparados, saber el lado B del postparto y la crianza (para eso les recomiendo leer los libros de Cien Lunas, mi editorial).

En cuanto al colecho, Montessori lo promueve mientras sea un colecho “seguro”.

“Ayúdame a hacerlo por mí mismo”

Es bueno observar a nuestro hijo, ver qué intereses tiene para darle el estímulo justo que necesita, tomar esos intereses, sin obstáculos de nuestra parte: esto es muy importante, sin intervenir si no es necesario, si no somos llamados. ¿Por qué? Porque él necesita -y esto le dará satisfacción- sentir que puede, que es capaz, esto le da confianza, seguridad en sí mismo, autoestima. Y sabemos lo valioso que es esto para ellos. Obviamente hay que entender esto (ni hablar los abuelos), tener control para no intervenir, que a veces es más difícil que intervenir, darnos el tiempo.

Un ejemplo claro (hay muchos videos sobre esto) es la vestimenta: sería ideal mostrarle ya antes del año cómo nos vestimos, un poco exagerando nuestros movimientos, no hace falta hablar al hacerlo, y darle a elegir entre dos o tres opciones, darle calzado que de poco se puede poner solo (con abrojos, por ejemplo) y pantalones que sean cómodos para poner solos (los “chupines” serán complicados…), ayudarlo a vestirse pero dejarlo que, si tiene interés (seguro lo tendrá, aunque sea por complacernos) haga algunas acciones por sí mismo. Con el tiempo, luego de observarnos e ir probando, aprenderá a hacerlo por sí mismo, y ni hablar si asiste a un jardín Montessori donde sus compañeros más grandes serán su modelo a seguir y esto será una de las actividades que aprendan juntos (recordemos que están con niños dos-tres años más grandes que ellos, salvo en Nido). Pero tomarse el tiempo para esto es muy difícil para una madre de hoy, y ser muyyy paciente. No al tiempo nuestro sino al de ellos. Sin embargo, el resultado final nos dará mucha satisfacción a ambos (se los aseguro).

Esto es parte de lo que los padres tenemos que hacer si queremos educar con Montessori: reeducarnos, desaprender, saber que los adultos no enseñamos nada, sino que mostramos para que aprendan solos.

Nuestra voz es un elemento (y alimento) fundamental para ellos, ya que los educa, los tranquiliza. Debemos hablarles siempre, pero bien (de manera clara, correcta) la mayoría de las veces, sus estructuras son potentes y todo lo aprenderán de su entorno más cercano: nosotros.

Ambiente preparado

El ambiente preparado en Montessori se refiere al espacio donde estará nuestro hijo, ya sea en casa o en la guardería, maternal o jardín (llamado así en nuestro país). Debemos preparar el ambiente con cuidado y belleza para conectar el niño con el mundo.

En el período de 0-3 años, debemos tener un especial cuidado por el ambiente, este debe ser rico porque, en gran parte, de este depende su espacio futuro para planificar, ejecutar, resolver, decidir. Y ni hablar de que el cuidado por la higiene es fundamental.

Se prepara para que no haya un exceso de estímulos. Es que cuando somos madres no nos damos cuenta, pero llenamos de colores las paredes, compramos acolchados con ositos, caballitos y todos los “itos”. Pero si sabemos qué siente, qué ve nuestro hijo, las millones de conexiones neuronales que hace su cerebro podremos entender qué necesita y qué no necesita, incluso lo que entorpece su desarrollo y puedo llegar a perjudicarlo (siempre, sin ser conscientes de ello, ni nosotros ni ellos). Por eso hay que dosificar el estímulo. Cada cosa que le mostremos, que le demos, será un estímulo, un pedazo de mundo.

Nuestro hijo irá refinando sus sentidos, aprenderá tocando, por eso el ambiente es fundamental.

¿Qué tiene que tener “el ambiente” Montessori?

Un espacio para el descanso

Y solo para ese fin (y el sueño, claro, si se logra allí), con luz adecuada, idealmente natural, con control del estímulo auditivo (poco ruido, una temperatura adecuada (2 grados más que nosotros), sin móviles “¿Qué?”. Sí, sin móviles, porque son estímulos que no ayudan al descanso, sino al contrario. La Guía Montessori que me dio el seminario habló de este espacio: desmitificó el famoso “no pasa nada, hablá fuerte así se acostumbra a dormir con ruidos”, y nos hizo esta pregunta: “¿A ustedes les gusta dormir con ruido”? (y me hizo acordar al pediatra Carlos González cuando vino a Buenos Aires y nos preguntó, hablando sobre la comida y el “no me guta”: “¿Acaso ustedes ven el menú del restaurante y piden lo que no les gusta?”). Es simple, ¿por qué hacerlos dormir en un ambiente en el que a nosotros no nos gustaría dormir, en el que no descansaríamos realmente?

Estos bebés están en el período sensible del sueño (o sea que están predispuestos naturalmente para aprender eso), están tratando de lograr un ciclo natural de sueño, entonces nuestra ayuda será fundamental. El espacio de descanso no debe, idealmente, estar en la entrada de la habitación.

Un espacio para el juego/actividad

En el piso, conectado con la tierra, sin huevitos ni sillitas de ningún tipo (“artículos de reemplazo materno”, cito a la doula Melina Bronfman, que obviamente son buenos usar un rato para poder ir al baño con seguridad, pero perjudiciales en exceso (¿Que necesitan estar apretaditos, sí, claro, en los brazos de mamá, papá, abuelos, tíos de cualquier tipo), sobre una colchoneta y cubrecolchoneta lisa. Todo tiene un porqué: nuestro hijo conocerá el mundo con los objetos que le vayamos mostrando (“presentando” en jerga montessoriana) y toda su atención será puesta en ellos. Si le mostramos un objeto con un fondo con mil objetos más (los “itos” de antes) lo estaremos distrayendo, sobrestimulando (sí, a guardar todo lo que compramos, jaja, luego seguirán los vasitos de plástico con pajita, etc.).

Y es muy bueno tener lo que todos los “bebés Montessori” tienen: un espejo con marco (o sin) de madera natural a su altura y una barra de madera (el must de Montessori, si le ponemos gracia y glamour). Con el espejo podrán ver su propia imagen, la nuestra y la de los objetos. Se “sentirán” así acompañados siempre (a los bebés les gusta sentirse, necesitan sentirse, acompañados). Y yo agrego más info: con el tiempo, sentirán ganas de explorar con su propia imagen, levantar la cabeza al ver qué pasa el “otro lado”; llegado el momento, a su tiempo, amarán la barra que los ayudará a lograr sus primeros pasos, con seguridad.

Ahora y acá sí, los móviles. Los bebés, apenas nacidos, no verán nítidamente, y su visión se limitará a 30 centímetros. En Montessori hay diferentes tipos de móviles.

Cada tipo de móvil fue diseñado para ofrecer en cada etapa diferente del desarrollo del bebé: la vista, la concentración y más adelante la coordinación ojo-mano.

1- Visuales: Fuera del alcance, solo son para ver, no para tocar, porque todavía no están preparados.

Entre las 2-4 semanas serán atraídos por nuestros rostros, las caras sonrientes que provocarán sus conexiones neuronales. Solo ven en blanco y negro, por lo cual mostrarles cosas en color no tiene sentido todavía. Ni hablar de que todavía no podemos ofrecerles tocar los móviles, mirarlos ya será toda una aventura para ellos.

Entre las 6 semanas y 3 meses, podremos ofrecerles que miren los móviles de colores graduales primarios, siempre a 30 centímetros (más no ven, no pueden fijar la mirada ni ver con nitidez). Podemos intercalar entre los móviles adecuados:


– Contrastes en blanco y negro (o a 4 semanas)
– Munari (o a 6 semanas), blanco y negro
– Octaedro (5 a 8 semanas), con colores y volúmenes
– Gobi (2 a 4 meses) permite apreciar la profundidad con diferentes tonalidades de colores.
– Bailarines (3 a 4 meses)


Entre los 3-4 meses, en general, es tiempo de querer tocar, por eso una argolla de madera lijada sin pintar será un gran objeto para ellos y para su boca, donde tienen más conexiones nerviosas que en las manos (todo el mundo lo conocen por la boca, por eso no tenemos que negarles meterse cosas a la boca, sino cuidar su ambiente para que todo pueda conocerlo con la boca; como dicen las Guías Montessori “ultracuidado del material”, también por las bacterias). ¡La clave de Montessori es dejar a los niños conocer a través de los sentidos! ¿Por qué? Porque María Montessori lo estudió científicamente hace más de un siglo, cuando seguro muchos decían que estaba loca, y hace algunos años los especialistas están llegando a las mismas conclusiones.

Entonces estamos aquí frente a los móviles visuales y táctiles:
– Colores primarios (desde los 3 meses)
– Objetos para agarrar (desde los 4 meses): Aro, cascabel y pelota

(en cuanto pueda les subo fotos para que los vean, haré una producción en una institución Montessori, la verdad es que no conozco a nadie que los tenga en su casa por ahora y Luca no llegó a usarlos).

Lo importante: cada uno a su tiempo.

Los corralitos son recomendables solo si tengo que dejarlo unos minutos y quiero que esté seguro, pero si permanece mucho tiempo allí lo único que logro es que tenga una mala noción del espacio, lo que puede llevar a accidentes luego, y le coarto la libertad de movimiento, de exploración.

La filosofía Montessori deja y fomenta que los niños exploren elementos reales porque se aboca a la vida práctica, su mundo, para que aprenda, con el tiempo, a controlar su cuerpo en el entorno y las actividades de todos los días, aquí y ahora. Esto le dará autoestima y confianza. Por eso propone que, en una canasta de mimbre, le pongamos unos pocos elementos, como un peine de madera, de nuestra vida real para que pueda conocer bajo nuestra supervisión.

Desde los 5 meses aproximadamente, siempre depende del niño, pueden llegar a girar y sentarse solos, si es que les dimos el ambiente preparado para ello. Desde los 6 meses, el mejor regalo que le podemos hacer a un niño es un juego de mesa y sillas, con apoyabrazos por el equilibrio para los más pequeños, ya que comenzará a trabajar su autonomía. A los 12 meses, aproximadamente, ya caminará y podrá manejar su motricidad fina.

Es importante saber que siempre estamos a tiempo se compensar ciertas etapas del desarrollo si adecuamos el ambiente.

Es recomendable que el ambiente tenga un espacio para el aseo y otro para la lactancia.

¿Queremos que sean ordenados? María Montessori concluyó que el período sensible del orden es de 1 a 3 años… luego es más complicado, pero NO IMPOSIBLE. Y obviamente los contenedores (“jugueteros”, “canastos grandes”, etc.) no son nuestros “amigos”, porque no propician al orden, que es una necesidad que tienen nuestro hijos, tanto en el conjunto de objetos que usan como en el objeto en sí mismo: que tenga todas las piezas. El código de colores del ambiente y las canastas (llamadas también “cestas del tesoro”) también ayudan en este propósito.

Los materiales Montessori, en su mayoría, no son para usar en casa porque tienen sentido para trabajar en conjunto.

En el ambiente, también, es recomendable poner imágenes (cuadros) a su altura y de cosas reales, que los niños puedan reconocer dentro de su entorno cercano, con fondo blanco. Nada abstracto porque no podrían entenderlo.

Con un ropero dispuesto a su medida y la opción a elegir entre 2 o 3 cosas estamos brindando disposición a que se vistan solos en un futuro cercano.

Es bueno que en su propio ambiente los niños tengan conexión con animales, así como tener una tarea relacionados con ellos que les dé idea de responsabilidad, como darles de comer. Se sienten muy bien llevando a cabo esta tarea. Sienten que son importantes, las mascotas están ahí esperando por ellos. También pueden tener una planta natural, grande, para disfrutar de su belleza y cuidarla regándola con agua, picando su tierra, ser responsable de su cuidado, darle calidez y vida.

Por último, sobre ambiente preparado, vimos que funciona muy bien tener rincones adaptados ellos en nuestros espacios comunes. Por ejemplo en el living, donde pongamos sus elementos para que tenga su espacio propio pero observando todo lo que pasa en nuestra casa, como a ellos les gusta, observar y sentirse acompañados, armando así un encuentro familiar para que se sienta parte, y de esta manera esté satisfecho, contento. Para los más pequeños puede ser simplemente una colcha con sus objetos preferidos.

Es bueno que en su propio ambiente los niños tengan conexión con animales, así como tener una tarea relacionados con ellos que les dé idea de responsabilidad, como darles de comer. Se sienten muy bien llevando a cabo esta tarea. Sienten que son importantes, las mascotas están ahí esperando por ellos. También pueden tener una planta natural, grande, para disfrutar de su belleza y cuidarla regándola con agua, picando su tierra, ser responsable de su cuidado, darle calidez y vida. Sin embargo, un espacio exterior dará mucha riqueza al desarrollo del niño: una mesa, sillas, una huerta…  Tanto como sea posible, haciendo una actividad inteligente, propuesta inteligente: reciclar, escalar. Comer afuera, abrigados si hace un poco de frío, para estar en la naturaleza.

Alimentación complementaria

Montessori fomenta la alimentación libre de papillas, por eso sostiene que no debemos darle todo en cuchara, sino dejar que explore, toque, sienta. Y sugiere darle directamente en un vaso de vidrio resistente pequeño, con poco agua, nosotros al principio, para que vea lo que toma y sienta su temperatura, y para que aprenda a tratarlo con cuidado (si usa plástico se le puede caer mil veces que no se romperá, en cambio sí el vidrio, y siempre un adulto lo ayudará sin lastimarse).

“Hazlo con el niño”

Asimismo, es bueno servir porciones chicas para que no sientan que tienen que comer algo que pueden ver como imposible, y dejar una fuente para servirles más o que lo hagan solos si ya pueden, de manera de darle control y elección. Y claro que, como está probado, los alimentos hay que probarlos de a poco, varias veces hasta que les lleguen a gustar. Están experimentando (bambalinas: a mí me pasa eso con los tipos de cerveza, antes no podía con la IPA, ahora me encanta).

No hubo más tiempo ni estaba en el programa, pero sobre el control de esfínteres (tema “pañales“), pero afirmó que es una maduración neurológica, que los padres debemos tener atención a las señales, acompañarlos con esa sensación sensorial.


En un gráfico hecho por María Montessori, podemos ver que de 0-6 años y 12-18 son etapas críticas del desarrollo. De 6-12 y 18-24 se da una etapa de consolidación. Por esto entre los 12 y los 18 nuestros hijos necesitan tanto cuidado como un bebé, es un “recién nacido social”, dijo sabiamente la directora.

Fue insistente: primero hay que observar, identificar qué necesita nuestro hijo.

Límites

Montessori marca límites cuando puede haber daño latente en el niño mismo, en el otro y en el ambiente. Lo que hace el adulto es intervenir pero positiva, constructiva y respetuosamente. No usa el “no”, sino que le muestra lo que se espera de él, sin mucho discurso. Por ejemplo, la Guía Montessori contó que una vez, para marcar el límite en un ambiente donde había materiales en el piso y unos niños estaban corriendo, para evitar daño en todos, ella empezó a caminar despacio pero subiendo y bajando mucho las piernas de manera que llamó la atención de un niño que le preguntó por qué caminaba así y entonces ella le explicó que era para cuidar a los demás niños y a los materiales, etc.

Hay que brindarles la ayuda precisa. Y recordar que el tiempo es de ellos, no nuestro.

¿Cómo son los ambientes de una institución Montessori de 0 a 3 años?

Están en Nido desde los 2-3 meses (depende mucho de cada país, cuándo terminan las licencias por maternidad) hasta que camina bien, que es cuando está listo para la exploración de otro ambiente, con otros materiales.

Luego pasa a Comunidad Infantil, que se llama así porque ya los niños que caminan quieren ser parte del mundo. Están allí hasta aproximadamente los 3 años de edad, siempre depende de cuándo el niño esté preparado para el ambiente que sigue.

En este ambiente comenzarán con las actividades de vida práctica, que son cosas simples para los adultos pero muy complejas para ellos al inicio, son todo un desafío, y quieren hacerlo solos, por sí mismos, para formar parte, y a medida que van logrando el desarrollo se sienten felices realmente. Pero el accionar del Guía es fundamental: le muestra cómo se hace sin hablar casi, enfatizando sus movimientos. Luego, cuando un niño intenta hacer algo como limpiar una mesa, secar, y no cometió un “error” el Guía no le muestra el error, no lo descalifica, sino que disimuladamente lo arregla.

Un espacio Montessori es plurisensorial, está científicamente preparado, presenta un rico repertorio psicológica, matriz, intelectual y espiritualmente.

Para brindar una rica experiencia sensorial es que optamos por materiales de vidrio, de metal, de mimbre, de diferentes maderas pero nobles (no el pino), que son elementos nobles y están a escala dentro del ambiente para niños. Así perciben naturalmente los diferentes colores, texturas, temperaturas.

Montessori es holístico, esto quiere decir que atiende al plano espiritual, emocional, motriz, cognitivo.

“Montessori es elitista”

Cuando varias asistentes expresaron lo costoso y difícil que era acceder a la educación Montessori en escuelas, Fabiola Manquez Gónzalez, directora de la Academia Montessori Chilena, contó cómo ellos lograron todo lo que lograron en Chile (lo contará en una entrevista en otro post), y nos recomendó que seamos agentes de cambio activo, con vocación y pasión, de esa que llega a convencer a la gente que necesitamos para abrir nuevos proyectos, no desde la crítica ni la queja, sino desde la acción, desde el ejemplo. La nuestra debe ser una peregrinación coherente. Entonces, después de eso, ¡decidí hacer este blog!

 

 

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Fuente: Seminario en Educación Montessori en la Primera Infancia, orientado a niños y niñas de 0 a 3 años que dictó —organizado por Montessori House—, la chilena Fabiola Manquez Gónzalez, directora de la Academia Montessori Chilena.

 

Cosas que hay que ver

Obviamente no vas a poder todo junto, por el tiempo y por el impacto… Te prometo, valen la pena!

1. La educación prohibida 

2. Educación a la carta:

3. El comienzo de la vida

(pongo el trailer en YouTube pero pueden ver la película completa o la serie en Netflix)

4. Imagineelephants

http://imaginelephants.com/es/

 

5. La película sobre la vida de María Montessori: Una vida dedicada a los niños

6. El maestro es el niño

(hay un trailer, se estrenará cuando nosotros estemos en Europa =)

 

7. El fenómeno de Finlandia

8. Entre maestros

9. Japón: Prohibido fracasar

Gracias a Pedagogía Montessori en Bahía Blanca!

Más:

-Coría y el mar
-La buena mentira
-Camino a la escuela
-La tierra de Óscar

Aprendamos juntos

Este blog tiene un doble propósito, en su inicio, junio de 2017:

1. Investigar en profundidad sobre Montessori con fuentes serias y confiables tanto del exterior como de Argentina. ¿Por qué? Porque me interesa como madre de un niño que es y será educado en un establecimiento educativo Montessori; como docente (nunca hice más que una suplencia en el sistema tradicional porque nunca me “cerró del todo”) y como editora de contenidos (libros y revistas).

2. Difundir la filosofía en mi país para brindarles información a aquellas personas que quieran educar a sus hijos con los principios de Montessori en casa. ¿Por qué? Porque estoy convencida de que esta filosofía nos ayuda a construir un mundo mejor. No solo en casa sino en la gran casa: nuestro universo, que tanto nos necesita.

¿Cómo lo haré?

  • Contándoles lo que observo en mi hijo, “un niño montessoriano”, tal como lo describió el director del jardín donde asiste, y cómo implementamos los principios en casa.
  • Asistiendo a los cursos donde me inviten para compartir con ustedes lo aprendido.
  • Entrevistando a referentes del país y del exterior (ya tenemos varios confirmados, ¡quisiera que el día tuviera 48 horas para poder hacer todo lo que quiero hacer!)
  • Invitándolos a asistir a los (cada vez más) cursos y talleres que se dictan en Argentina, porque es mucho mejor aprender de manera presencial el método que de manera on-line (que seguro sirve para conocerlo, y de hecho así comencé yo también).
  • A mediano plazo, ¡organizaré nuestros propios cursos!

Listo, marido ya está por servir la cena (sí, él cocina; yo cambio los cueritos) y L. ya vio suficiente TV acá al lado mío (sí, los niños montessori ven TV, en su justa medida, que no siempre es fácil de controlar, claro. Pero por nosotros, no por ellos, ya “hablaremos” de esto!). ¡Ciao!